Chips

Internacional. La escasez global de chips originada por la alta demanda en diferentes bienes materiales ha ocasionado disrupciones en las cadenas de producción de la gran mayoría de fabricantes de automóviles, situación que podría perdurar aproximadamente hasta el 2030, según han afirmado marcas varias.

Frente a ello, las estimaciones indican que la industria podría necesitar entre 15 y 20 meses para superar la escasez de semiconductores en todo el mundo. Para Ola Kallenius, Director Ejecutivo de Daimler, "varios proveedores de chips han estado hablando de problemas estructurales en la demanda. Esto podría afectar a 2022 pero la situación podría ser más relajada en 2023".

De otro lado, Herbert Diess, CEO de Volkswagend, cree que la situación no se normalizará durante los próximos meses o incluso años, ya que los semiconductores siguen teniendo una alta demanda y seguirán siendo necesarios cada vez más.

Esta situación ha llevado a firmas como Ford, Jaguar Land Rover, Stellantis, General Motors o Renault ha detener o ralentizar su producción durante los últimos meses.

Aumento de demanda y poca capacidad de oferta

En otro sentido, el aumento de la demanda y la capacidad de oferta por parte de los principales fabricantes representan mayores riesgos como: concentración de mercados (Taiwán y Corea del Sur). En el caso de Taiwán hay otras externalidades que pueden afectar la producción como la escasez de agua para el proceso de fabricación de chips ante la sequía que ha estado viviendo el país en los últimos meses. Otro riesgo también está relacionado con el clima. Las elevadas temperaturas están generando picos muy altos de consumo de electricidad que han desembocado en apagones.

Estos riesgos, de materializarse, generarían un fuerte incremento en el precio de los chips. En el caso de EEUU, el precio de los vehículos de segunda mano se ha disparado por el impacto de la escasez de microchips, que ha sido el receptor de un exceso de demanda inusual.

Aumento en la inversión de semiconductores

El consejero delegado de Intel, Pat Gelsinger, dijo que la empresa estadounidense planeaba invertir hasta 95.000 millones de dólares (80.000 millones de euros) en Europa durante la próxima década.

Intel, Samsung Electronics y TSMC planean invertir alrededor de 75.000 millones de dólares (63.000 millones de euros) combinados en semiconductores este año, frente a unos 50.000 millones (42.000 millones) en 2019. Aun así, Semico Research estimó que el sector en su conjunto gastaría solo un 13% más que en 2020.

Samsung Group, con 180 billones de wones, o el 75 por ciento del monto, asignado a Corea del Sur, prometió contratar directamente a 40.000 empleados más hasta 2023 lo que permitirá aumentar la capacidad de oferta.

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